Me acordé de un museo de Tadao Ando. Formas básicas, como siempre, enterradas frente al mar. Se trataba de un conjunto de volumenes de hormigón que dibujan su silueta excavada en un tapiz verde. La quinta fachada nos da a entender los espacios del museo, y éstos, las distintas maneras de hacer penetrar la luz para observar cada uno de sus contenidos.
Detalles en Mi Mileskine Arquitectónico:
